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La historia de la Iglesia evangélica en su contexto general, es una sucesión de etapas y acontecimientos predispuestos por Dios.
Por eso, antes de narrar algo, y en honor a las verdades que se desprenden de la Palabra de Dios, la Biblia; menciono lo dicho por Jesús a sus discípulos en el Evangelio de Juan, capítulo 4:38, “Yo os he enviado a segar lo que vosotros no labrasteis; otros labraron, y vosotros habéis entrado en sus labores.”
Ahora si, puedo continuar, desde donde el Señor nos permitió entrar, allí donde otros hermanos labraron, en la aridez o en la dureza de las tierras, que no admitían la buena semilla del Evangelio del reino de los cielos; o sea, en los corazones de cada habitante.
El Movimiento Cristiano y Misionero en Queilen.
En lo que respecta a la iglesia evangélica del Movimiento Cristiano y Misionero, y su llegada a la ciudad de Queilen y la Comuna del mismo nombre, data desde el año 1973, cuando un joven Pastor, venido desde Puerto Natales, Benjamín Álvarez, quien hizo su discipulado en Buenos Aires, Argentina; llega junto a otro joven para predicar el evangelio en estos lugares, y a la vez establecerse en Chiloé.
Mediante las predicaciones y visitas a distintos hogares de Queilen, logran congregar a varias personas que entregaron sus vidas a Cristo, realizándose bautismos. Dios obró milagros de sanidad, y liberación de pecadores.
De entre ese grupo de nuevos hermanos, uno de ellos, el hermano Benito Cárcamo Marimán, junto con su esposa, como muestra de su gozo y gratitud hacia Dios, dona un terreno para la construcción de un Templo para la Misión; terreno de unos 60 metros de largo por 12 metros de ancho, ubicado en un buen lugar en el pueblo, y colindante con el cementerio; siendo esto, un hito importante en la Obra del Evangelio.
Después, el Pastor Benjamín Álvarez se traslada a Chonchi, ciudad ubicada a unos 48 kilómetros al norte de Queilen, al poco tiempo el Pastor Benjamín contrae matrimonio en Chonchi, y desde esa ciudad visita a los pocos hermanos de este pueblo, pero de manera no muy continua, algunas veces solo, y otras, acompañado con varios hermanos
Pero existe una etapa en que la hermana Fany Vargas, obrera proveniente desde Puerto Natales, vino junto a una joven llamada Norma Nancuante, a efectuar reuniones y predicaciones; viviendo por unos 6 meses, en lo que era la Sede del Centro de Madres, en el sector de la Población Cruz Roja. Estas hermanas fueron enviadas desde la iglesia de Chonchi.
Mas adelante, vienen a predicar y realizar Cultos, los Pastores Clodomiro Velásquez, desde Castro, y el Pastor Hernán Ruiz, que estaba establecido en las islas de Chaulinec y Alao, pero estos Pastores, no podían venir en forma continua, ya que cada uno, debía seguir trabajando en sus lugares; así pasaron varios años.
Hasta que en el año 1983, en la Convención internacional de la Misión, que se realizaba el mes de Noviembre en Castro, los Pastores asistentes, tanto de Argentina como de Chile, en base a que teníamos el llamamiento y testimonio de servir, nos apartan comunicándonos de que nosotros deberíamos establecernos en Queilen, y continuar con la Obra de evangelización y construcción de un Templo.
Así, en esa Convención donde ministró el Pastor José García llegado desde Argentina, y también el Pastor Vicente Lepicheo, de Pico Truncado, Santa Cruz, lugar donde conocimos el Evangelio, junto a mi esposa, Adela Soto Montiel, y nuestros pequeños hijos Andrés con 8 años de edad y Lidia, con 6 años de edad, tomamos la decisión de servir al Señor, y así, somos enviados a Queilen.
Ese mismo año, vine por primera vez a Queilen, junto al Pastor Clodomiro Velásquez, quién me presentó a los pocos hermanos que habían, y también a las autoridades del pueblo, Al poco tiempo transcurrido, vengo solo y con un pequeño megáfono, predico por las calles, y a la vez busco unas piezas como para arrendar y venir pronto a vivir.
El 9 de Enero del año 1984, con el Pastor Velásquez y un grupo de jóvenes, nos embarcamos en un camión que traía un cargamento de bancos para la plaza del pueblo, y que con anterioridad había conseguido que nos traigan, y así ocurrió; nos transportaron en forma gratuita, cubriendo la distancia de aproximadamente 70 kilómetros desde la ciudad de Castro. Ya había conseguido dos piezas pequeñas cerca del Retén de Carabineros.
Los jóvenes que nos acompañaron se regresan el mismo día, pero el Pastor se queda para que realicemos el primer Culto en casa de unos hermanos. Y de allí no paramos en la continuidad de los Cultos, rotando en cada hogar de los pocos hermanos, Martes, Jueves Sábado y Domingos.
En ese primer fin de semana, partimos haciendo beneficios de berlines; mi esposa, la hermana Adela trabajando en la cocina, y con Andrés y otro hermano del lugar, salíamos a vender cada Domingo; no paramos aunque lloviera. Todo trabajo era en beneficio de la Obra, recaudando dinero aparte de las ofrendas, para llegar a construir un pequeño Templo..
Gracias a las predicaciones y obra personal, hubieron frutos variados y maravillosos, uno de ellos fue que se abrió un hogar que no eran creyentes, los que nos ofrecieron una sala de estar (pequeño living) para que realicemos los Cultos, allí se reunían mas de 20 niños cada semana, junto a los dueños de casa que nos atendían generosamente. Dios obró grandes milagros y después los dueños de casa se entregaron a Cristo. En todo, veíamos la mano de Dios a favor de nuestras vidas, ya que somos la obra de sus manos.
A los dos años de estar en este lugar, se inauguró un Templo de 6 por 8 metros, resultado del trabajo de los hermanos locales, y gracias también al aporte de los hermanos de la Alianza Cristiana y Misionera de Pio Pio, consistente en madera para construcción.
Asistieron a la inauguración, los Pastores que estaban en la zona de Chiloé, como ser Clodomiro Velásquez; Benjamín Álvarez; Hernán Ruiz, mas la compañía de varios hermanos. Asistieron también autoridades locales, los que fueron invitados oportunamente, como también, un grupo de hermanos de la Alianza Cristiana y Misionera.
De allí en adelante, muchas bendiciones sorprendentes nos daba el Señor, Dios usando manos generosas para respaldar su obra.
En 1987, se extiende la obra de evangelización hacia la isla de Tranqui, voy a esos lugares, y en un sector llamado Leutepo, se entregan cinco personas, a los cuales los visito cada mes, allí Dios obró con muchos milagros, siendo estos hermanos testigos en sus propias vidas; después, junto a hermanos de Queilen que tenían lanchas, realizamos estos viajes cada mes, para predicar en esos lugares de la isla.
Por supuesto, esto no es todo, hay mucho más que contar, y lo que queda en los recuerdos de uno y de otros integrantes de la Gran Comisión, que nos toca llevar el mensaje de Salvación por toda la tierra.
Pastor René Muñoz. |



